Luego de dos días de descanso en Atlantic City, el 02 de septiembre la policía local decidió movilizar al grupo fuera de la ciudad escondidos en una camioneta de repartición de pescado ya que la limusina a utilizar se encontraba rodeada de fans que impedían su salida, hubo otra caravana que sirvió de señuelo en una dirección opuesta. Muchos kilómetros adelante, el grupo abordó un cómodo autobús fletado en dirección a Philadelphia. Los caminos desde New Jersey se encontraban llenos de adolescentes esperando poder ver la caravana.
