El concierto de 1965 de Los Beatles en el Shea Stadium marcó no solo un hito en la carrera del grupo sino también en la historia de la música rock. Había pasado un poco más de un año de ese concierto y el promotor que los trajo a la gran manzana en 1965, Sid Bernstein, tenía una gran ilusión y al enterarse a inicios de 1966 que Los Beatles regresarían a EE.UU. inmediatamente se contactó con Brian Epstein para programar una fecha en New York.
