Durante los años 1966 y 1967 Los Beatles y Los Rolling Stones empezarían una colaboración más directa en sus sesiones de grabación. Mientras tanto el mundo vivía un proceso de transformación política y social, la guerra de Vietnam estaba aún lejos de terminar, se continuaba la lucha contra la segregación racial y derechos civiles de los negros en los EE.UU., en varias partes del mundo habían movimiento militares, se vivía una atmósfera amenazante de una guerra nuclear, la carrera aeroespacial entre la Unión Soviética y los EE.UU. tomaba más fuerza y los jóvenes se inspiraban en la música para realizar sus protestas contra el establishment. Así, estas dos bandas empezaban a ser referentes para los jóvenes de época.
